Esta mañana, Brian y yo asistimos a misa en la Catedral de Toledo. Fue muy impresionante. Había mucha gente, por eso tuvimos que mirar al cardinal por el televisor. Porque asisto a misas católicas en los EEUU, podía entender la mayoría de la misa en castellano. Cuando la misa terminó, la procesión por las calles de Toledo empezó. Aúnque no nos quedamos hoy para la procesión, la miré el jueves pasado. Hacía buen tiempo y las calles estaban lleno de personas. Me encantaron los niños que había cumplido su primera comunión que pasaron en la procesión. La monstrancia, el corazón de la procesión, hecho de oro y mostrado la eucarista, el símbolo del cuerpo de Cristo, pasó últimamente, y fue maravillosa. Los chico del ejército que habíamos conocido unos días antes estaban guardando la monstrancia. Marcharon muy seriamente, que es muy diferente que la otra noche.
También para celebrar Corpus, fuimos a una corrida de toros en la Plaza de Toros en Toledo. Nos sentamos al lado de un hombre de Inglaterra quien pertenece a un club de toros en su propio país. Por eso, él nos ensenyó mucho sobre lo que estaba pasando. Mirar la muerte del primer toro fue un poco dificil, pero mis sentimientos incómodos mejoraron con cada toro. Y también, sentí mejor cuando aprendí que después, los toros son comidos.
Me dio mucho miedo cuando un matador se cayó y el toro casi lo mató, pero los matadores son muy valientes. Pero la parte que me dio lo más miedo es cuando el matador está montado por caballo. ¡Es muy peligroso! Si crees que el matador hizo bien, tienes que olar una bandera blanca para signalar al presidente. Si el presidente estuviera de acuerdo, daría una oreja del toro al matador como un premio. A veces, el matador tira la oreja a un niño como un regalo. ¡Qué suerte!
En conclusión, me pone muy feliz que podía estar en Toledo para disfrustar este fin de semana tan mágico.

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